Unas 157 personas afectadas, la mayoría de ellas mineros informales, y daños materiales dejó la crecida de los ríos Inambari y Colorado, a consecuencia de la torrencial lluvia que se registró el domingo último en diversas localidades de Madre de Dios.
Oscar Macedo, jefe de Relaciones Públicas del Gobierno Regional de Madre de Dios, precisó que la precipitación, acompañada de tormentas eléctricas, duró más de 12 horas, situación que generó pánico en los pobladores.
Entre las localidades afectadas, dijo, se encuentran la zona de Machiche, en el distrito de Inambari, provincia de Tambopata.
Asimismo Boca Colorado, en la provincia de Manu, así como las zonas Delta 1 y Delta 3, en el distrito de Huepetuhe, también en la provincia de Manu.
En estos últimos lugares la crecida del río arrasó cuatro campamentos mineros, sin registrar pérdidas humanas, refirió Macedo en diálogo con la agencia Andina.
“En todas zonas se ubican campamentos informales donde generalmente hombres se dedican a la minería de manera artesanal, sin tener las condiciones de seguridad adecuadas para este tipo de emergencias”, refirió.
Macedo explicó que luego de la emergencia se reportaron cinco desaparecidos, pero tras una intensa búsqueda fueron hallados con vida.
“La situación estuvo muy complicada, incluso el presidente regional de Madre de Dios, Santos Kaway, no pudo sobrevolar la zona por la intensa neblina. Sin embargo, ahora se nos ha informado que el cauce de los ríos se ha normalizado”, explicó.
El Comité Regional de Defensa Civil envió esta mañana un lote de ayuda humanitaria consistente en ropa, frazadas, calaminas y carpas para los pobladores afectados. El Programa Nacional de Asistencia Alimentaria (Pronaa) destinó 600 kilos de alimentos.
Fuentes de Defensa Civil de Madre de Dios informaron que ayer se encontró el cadáver de un hombre de unos 40 años a 120 kilómetros del río Inambari. Se presume que murió ahogado por la correntada.
fuente: Andina











