La Fiscalía de Prevención del Delito y la dirección de Trabajo y Promoción Social ayer desarrollaron un operativo en la zona denominada Sucso Aucaylle del distrito de San Jerónimo con la finalidad de verificar las condiciones de trabajo en las más de 300 ladrilleras, principalmente con la finalidad de verificar el ‘uso’ de adolescentes y menores de edad.

Se visitaron por lo menos 10 de estas empresas que básicamente son familiares, dedicadas a la fabricación de tejas, bloquetas y ladrillos de barro pudiéndose detectar por lo menos a cuatro niños y seis adolescentes que en esos precisos momentos venían trabajando, al margen de lo ilegal de su situación, puesto que los primeros no pueden trabajo y los segundos tienen que contar con un permiso especial, las condiciones de trabajo son totalmente atentatorias a la salud.

Javier, un niño de 11 años de edad cuya madre lo entregó a una de estas familias para su cuidado y alimentación, señala que viene del distrito de Quiquijana y que trabaja desde las seis de la mañana hasta pasadas las 18:00 horas, “voy al colegio en la noche” afirma sonriendo al tiempo de indicar que no recibe pago alguno y que simplemente vive con el matrimonio dedicado a la elaboración de tejas.

Al ver su carita de infantil inocencia y su sonrisa a flor de labios motivado por el desconocimiento total e injusto de su propia situación, uno se pregunta en qué momento este niño puede revisar sus cuadernos, hacer la tarea o sencillamente en qué momento puede jugar, si es que conoce lo que es un juguete o un juego infantil.

Al igual que este niño, según las denuncias de algunas personas, son decenas los que trabajan en esta zona por lo que la dirección de trabajo y la Fiscalía de Prevención continuarán realizando operativos en esta zona, a la vez que los casos identificados serán investigados con mayor profundidad para remitirá la información a la Fiscalía de Prevención del Delito que a su vez podría determinar denuncia penal contra quienes explotan laboralmente a estos niños.

El director de Trabajo y Promoción del Empleo, Hugo Ayala, tras confirmar los casos irregulares e ilegales hallados en las 10 ladrilleras visitadas, afirmó que se continuará con la investigación, puesto que los adolescentes que son en mayor número tienen que contar con una autorización de esta institución, la misma que se concede luego de una serie de evaluaciones e inclusive exámenes psicológicos.

Sin embargo en el caso de empresas familiares, vale decir en las que trabajan padres e hijos expresó que es permisible el trabajo de adolescentes, sin embargo las condiciones de trabajo son totalmente precarias, tanto niños como adultos están expuestos al humo que se produce en los hornos que funcionan a base de leña y combustibles totalmente dañinos.

“No utilizan ningún tipo de equipo por lo menos para evitar que los pulmones sean afectados, vale decir mascarillas o guantes para protegerse, lamentablemente también el medio ambiente se viene afectando con el funcionamiento de estas empresas”, dijo.

Por su parte la fiscal de Prevención del Delito, Nataly Ugarte Molina, dijo que se continuará investigando cada caso de explotación infantil que se ha detectado, “esperamos también el informe de la dirección de Trabajo”, afirmó señalando que inclusive se podría generar una denuncia penal.

fuente: Diario del Cusco.